martes, 2 de julio de 2013

AVANZANDO...

   Después de la tormenta siempre llega la calma, aunque esa tormenta haya durado tanto que ya no recuerdes cómo era un día de sol. Pero, sin embargo, ese momento en el que empiezas a verlo todo desde otro punto de vista está ahí. Y te sientes en paz, en armonía, los problemas dejan de parecer tan relevantes y en tu rostro comienza a dibujarse esa sonrisa que creías perdida para siempre.

   Y lo mejor es que no hay un motivo concreto, simplemente te das cuenta de lo que vales, de quien eres tú, de que no necesitas volcar tus esperanzas en nada ni en nadie para ser feliz. Y abres los ojos para darte cuenta de que tienes todo lo que te hace falta, te das cuenta de que aquel chico que tantas veces te quitó el sueño no es, en realidad, como pensabas que era... Y de pronto, sin saber muy bien por qué, te ríes. Es esa risa tan deliciosa, que te sorprende, pero que marca un antes y un después, que te asegura que lo mejor está aún por llegar y que no hay problema que merezca ni un minuto de preocupación. Todo acaba volviendo poco a poco a su lugar.

   Chicas, desde mi experiencia, que no ha sido poca, os prometo que, por muy negras que veáis ahora las cosas, todo mejora. Simplemente no olvidéis quienes sois, lo que queréis y haced sonar muy fuerte vuestros tacones con una gran sonrisa. Podéis conseguir todo lo que os propongáis. Fuera tristezas. Somos las mujeres las que movemos el mundo!!